El Día Europeo de las Lenguas cumple su 26.ª edición este sábado con un lema nuevo, cifras actualizadas de Eurobarómetro y una discusión en Bruselas que sigue sin resolverse.
En Europa hay pueblos cuyo nombre es una sola letra. Å, en las islas Lofoten (Noruega), y Ö, en el centro de Suecia, figuran entre los topónimos más cortos que destaca el Centro Europeo de Lenguas Modernas, junto al larguísimo Llanfairpwllgwyngyll… galés. Son el tipo de rareza que se celebra este sábado 26 de septiembre, cuando el continente dedica un día a sus idiomas. Detrás de la fiesta hay datos que cambian el mapa lingüístico y un pulso político que afecta directamente a España.
«Las lenguas unen»: un lema nuevo
El lema de 2026 es «Languages unite» (Las lenguas unen) y subraya el aprendizaje de idiomas y la protección de la diversidad lingüística como base de la inclusión, la democracia y la cohesión social. La Comisión Europea lo marca con un evento en línea con espacio virtual abierto del 25 de septiembre al 2 de octubre, en el que también se celebra el Día Internacional de la Traducción. El 30 de septiembre habrá además una mesa redonda sobre cómo las lenguas facilitan la inclusión, desde el aula hasta el acceso a los servicios públicos.
El lema «Las lenguas abren el corazón y la mente» corresponde al 25.º aniversario, en 2025, no a este año. Aquel corazón y aquella mente reaparecen en la camiseta oficial de 2026, un diseño de la portuguesa Maria Beatriz Castro que dibuja una figura mitad corazón, mitad cerebro. La tienda oficial la ofrece en lenguas como el córnico, el manés y el galés.
Quién está detrás
El Día no es una iniciativa de la UE. Lo impulsa el Consejo de Europa, con 46 estados miembros y unos 700 millones de europeos, y lo apoya y coordina el Centro Europeo de Lenguas Modernas, con sede en Graz; la Comisión Europea se suma cada año. La idea de una campaña para convencer al público de que aprenda más idiomas nació en una conferencia de 1997, la misma que lanzó el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. El primer Día se celebró el 26 de septiembre de 2001, dentro del Año Europeo de las Lenguas organizado junto con la UE, con millones de participantes en 45 estados miembros. Su éxito llevó al Comité de Ministros a convertirlo en cita anual. En 2025 el sitio oficial contabilizó 282 eventos en 33 países y casi 86.000 participantes.

Los números actuales
Las cifras que suelen circular sobre el multilingüismo europeo son de 2012. La encuesta más reciente es el Eurobarómetro Especial 540, con trabajo de campo en 2023 y publicada en 2024:
- El 59 % de los europeos puede mantener una conversación en al menos otra lengua además de la materna (56 % en 2012), el 28 % en al menos dos y el 79 % de los jóvenes de 15 a 24 años en una.
- El inglés lo habla como lengua adicional el 47 % (+5 puntos), seguido del francés (11 %), el alemán (10 %) y el español (7 %).
- Entre las lenguas maternas lidera el alemán (19 %), seguido del francés (15 %), el italiano (13 %) y, con un 9 % cada uno, el español y el polaco.
- El Brexit ha reordenado la lista. Los hablantes nativos de inglés en la UE han pasado del 13 % al 2 %.
- El 86 % cree que todo el mundo debería hablar al menos una lengua extranjera y el 84 % apoya proteger las lenguas regionales y minoritarias.
- Preferir los subtítulos al doblaje ya es mayoritario (53 %, once puntos más que en 2012).
España en la encuesta. El 85 % de los españoles encuestados dice tener el español como lengua materna, el 7 % el catalán y el 4 % el gallego. En inglés, España da el mayor salto de la UE: hasta el 38 %, 16 puntos más. El catalán es la lengua regional o minoritaria con más hablantes maternos en el conjunto de la UE, poco menos del 1 % de la población.

El ruso, en retroceso en la Unión
Para el lector rusohablante, el estudio contiene la parte más reveladora. Solo el 3 % de los europeos habla ruso como lengua adicional, dos puntos menos que en 2012, y el idioma retrocede en 14 países. Sigue fuerte donde hay grandes comunidades rusófonas: es lengua materna del 28 % de los encuestados en Letonia y del 25 % en Estonia. Entre quienes lo hablan como segunda lengua, lo dominan por encima del nivel básico el 55 % en Lituania, el 51 % en Letonia y el 39 % en Estonia. La caída más pronunciada está en Bulgaria, donde baja al 19 %, veintitrés puntos menos que en 2012. El estudio solo abarca los 27 Estados de la UE y recoge autodeclaraciones, así que no mide el conjunto del continente.
El debate de fondo: cuántas lenguas caben
La UE tiene 24 lenguas oficiales y en torno a 60 lenguas regionales y minoritarias. La pregunta de cuántas más pueden entrar volvió a la mesa el martes 22 de septiembre. Fue la primera vez que el asunto llegaba al Consejo de Asuntos Generales desde julio de 2025. España, que planteaba el tema por octava vez, pidió que el catalán, el euskera y el gallego sean lenguas oficiales de la UE.
Las posiciones, según lo publicado:
- España. Sostiene que las tres lenguas deben reconocerse antes de que se incorporen otras procedentes de futuras ampliaciones. Considera discriminados a unos 20 millones de ciudadanos y dice que la medida no tiene impacto para el resto de Estados. Su Ministerio de Exteriores afirma que ningún país rechazó la propuesta.
- Alemania, Suecia y Lituania. Rechazan vincular la cuestión con la ampliación y piden tratar ambos asuntos por separado; Suecia reclama además un análisis técnico de las consecuencias.
- La presidencia irlandesa. Señaló que los servicios jurídicos del Consejo ven dificultades que, según ellos, exigirían modificar los tratados, y recordó que hace falta unanimidad, que hoy no existe. El punto figuraba como información, sin votación prevista.
El precedente irlandés da una idea de los plazos. El irlandés es lengua de los tratados desde 1973 y lengua oficial y de trabajo desde 2007. Solo alcanzó la plena equiparación a medianoche del 31 de diciembre de 2021. Una coincidencia: el ministro que celebró aquella equiparación en 2022 fue Thomas Byrne, el mismo que ahora preside desde Irlanda el debate sobre las lenguas españolas.

Este sábado habrá brindis en decenas de idiomas: ¡Salud!, Santé, Salute, Skål, Nazdrave, Na zdrowie. Que sean muchos, y que nadie pregunte si caben.
