Organizados por el Centro de Iniciativas Turísticas (CIT) de Santa Cruz de Tenerife, estos galardones son los más antiguos del sector turístico canario. El CIT nació en agosto de 1962 con la convicción de que el futuro de la isla estaba ligado al turismo. Los premios se entregaron por primera vez en 1979, bajo la presidencia de José Sabaté Forns, con el objetivo explícito de estimular la amabilidad, el buen trato y la convivencia como activos turísticos y sociales.
El presidente del CIT, Miguel Ángel González Suárez —al frente de la entidad desde 1991—, ha reiterado en sucesivas ediciones que el patrimonio más valioso del sector es el factor humano. La gala de 2026 se celebrará el 2 de diciembre en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, continuando una tradición que convierte el salón de plenos en escenario de reconocimiento público.

Tres instituciones que marcan el pulso de la isla
Club Baloncesto Canarias. Fundado en 1939 en San Cristóbal de La Laguna como heredero del Olympic Basket-Ball Club, el equipo (hoy Cantera Base 1939 Canarias) compite en la Liga ACB desde 2014. En 2017 se proclamó campeón de la primera Basketball Champions League de la FIBA y de la Copa Intercontinental, ambos títulos conquistados ante su afición en el Pabellón Santiago Martín. Su trabajo de cantera a través de la fundación y su arraigo popular lo convierten en un símbolo deportivo y social de Tenerife.
TEA Tenerife Espacio de las Artes. Inaugurado en 2008 en un edificio proyectado por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron junto al tinerfeño Virgilio Gutiérrez, es el principal centro de arte contemporáneo de Santa Cruz. Alberga la mayor colección del pintor surrealista tinerfeño Óscar Domínguez y dinamiza la oferta cultural de la isla con exposiciones, cine, fotografía y programación educativa. El edificio, de más de 20.000 m² junto al Barranco de Santos, integra museo, biblioteca y centro de fotografía.
Real Casino de Santa Cruz de Tenerife. Constituido en 1840 por cincuenta y dos comerciantes y terratenientes como Gabinete de Lectura y Recreo, es la sociedad cultural más antigua de Canarias. Su sede en la plaza de la Candelaria, obra del arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre inaugurada en 1935, está catalogada como Bien de Interés Cultural. En 2009 recibió el título de Real del rey Juan Carlos I. Su pinacoteca y su actividad de conferencias y exposiciones lo mantienen como referente de la vida social y cultural de la capital.

Cuatro trayectorias que dan rostro a la hospitalidad
José Barreiro Vilacoba. Fundador y consejero delegado de Coral Hotels. Natural de Galicia y formado inicialmente en un seminario, inició su carrera turística en los años setenta como guía en Mallorca para touroperadores británicos. Tras etapas en Ibiza y Tenerife con Viajes Barceló, abrió su primer establecimiento en 1986. Hoy dirige un grupo familiar de 13 complejos (once en Tenerife y dos en Fuerteventura) con más de 4.100 camas y alrededor de 500 trabajadores, con un énfasis declarado en la sostenibilidad ambiental y social.
Francisco de Esteban García. Empresario hispano-francés y presidente fundador de Milo Food desde 1976, grupo especializado en distribución Horeca. En su trayectoria destaca haber sido asistente personal del actor Alain Delon en París y haber ejercido como Cónsul Honorario de Francia en Santa Cruz de Tenerife entre 2014 y 2019. En 2026 recibió la Orden Nacional al Mérito de la República Francesa, una de las más altas distinciones civiles del país.
José Marrón Herrera. Funcionario de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife desde 1985. A lo largo de cuatro décadas ha ocupado puestos de alta responsabilidad, entre ellos el de Director General de Emergencias del Gobierno de Canarias (2023-2024) y cargos en sociedades públicas del Cabildo de Tenerife. Su trayectoria se ha centrado en la coordinación de seguridad y emergencias, aspectos que el jurado vincula directamente a la convivencia y a la percepción de seguridad que condiciona la experiencia turística.
Manuel Valeriano Rodríguez Pérez. Distinción especial que rinde homenaje a los servicios públicos y, en concreto, a quienes trabajan en la limpieza urbana antes de que la ciudad despierte. El jurado subrayó que una calle cuidada refleja el respeto de una comunidad y constituye la primera impresión que recibe cualquier visitante. Es un reconocimiento al trabajo discreto e infatigable que sostiene la imagen cotidiana de un destino.
Más allá del palmarés
Estos premios no miden ocupación hotelera ni llegadas de cruceristas; miden algo más difícil de cuantificar: la calidad del trato y la percepción de acogida. En un archipiélago cuya economía depende en gran medida del turismo, el CIT insiste desde 1979 en que la amabilidad no es un adorno, sino infraestructura. La edición de 2026 combina el prestigio de instituciones históricas y culturales con trayectorias empresariales, de seguridad pública y de servicio municipal, ofreciendo un mapa amplio de lo que sostiene la hospitalidad tinerfeña.
La gala del 2 de diciembre en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife servirá para poner cara y voz a estos reconocimientos. Mientras tanto, el fallo del jurado del 15 de octubre ya dibuja un retrato de la isla en el que el factor humano sigue siendo el protagonista principal.

