La Academia Sueca premia a la canadiense de 76 años por una obra que mezcla verso, ensayo, traducción y teatro, y que trata la Grecia antigua como un instrumento para leer el presente.
Cuando sonó el teléfono desde Estocolmo, Anne Carson estaba en Islandia. Según la secretaria permanente de la Academia, Ingrid Carlberg, la escritora se encontraba «escuchando el viento». La imagen difundida por el Nobel la muestra sorprendida en su cocina de Reikiavik. Así recibió la noticia una autora célebre por rehuir las entrevistas y los focos.
Qué dice el fallo
El galardón reconoce una obra audaz e inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea. Anders Olsson, presidente del Comité Nobel de Literatura, explicó que casi toda su producción se sitúa donde se cruzan la obsesión del filólogo por las palabras y el deseo del poeta de hallar nuevos significados. La dotación es de 12 millones de coronas suecas, unos 1,2 millones de dólares. La ceremonia está prevista para el 10 de diciembre en Estocolmo.
Cifras y precedentes
El Nobel de Literatura se ha concedido 119 veces a 123 laureados desde 1901, y Carson es la decimonovena mujer. Desde 2018 la Academia ha alternado entre hombres y mujeres, y tras el premio de 2025 al húngaro László Krasznahorkai los críticos esperaban que este año recayera en una mujer. Carson figuraba entre los nombres que se barajaban, junto a Can Xue, Haruki Murakami y Gerald Murnane.
El caso canadiense tiene un matiz. Alice Munro lo ganó en 2013, y Saul Bellow, en 1976, había nacido en un suburbio de Montreal pero se trasladó siendo niño a Estados Unidos. Por eso unos medios la presentan como la tercera escritora nacida en Canadá con el Nobel y otros como la segunda canadiense. Ambas cuentas son defendibles, según se priorice el lugar de nacimiento o la trayectoria.
De Safo a la cátedra
Carson cuenta que su vocación nació de un encuentro adolescente con un libro de Safo en edición bilingüe. Aquel griego, ilegible pero fascinante, la llevó a estudiar la lengua. En 1981 publicó su tesis doctoral, titulada en latín Odi et amo ergo sum, un juego con el cogito cartesiano. Ha enseñado clásicas y literatura comparada en Canadá y Estados Unidos, incluida Princeton.
Su primer gran libro fue Eros dulce y amargo (1986), un ensayo sobre el deseo en la lírica griega arcaica. Después llegaron Autobiografía de rojo (1998), novela en verso que traslada a un escenario contemporáneo el mito de Gerión y Heracles, y La belleza del marido (2001). Con este último fue la primera mujer en ganar el Premio T. S. Eliot. También ganó el Griffin de poesía en 2001 y en 2014, y recibió una beca MacArthur en 2000. En 2020 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras.
El libro como objeto
Carson trata el formato como parte de la obra. Nox (2010) es una elegía por su hermano Michael, desaparecido durante años y fallecido en 2000. Se presenta como un largo pliego desplegable dentro de una caja, con fotografías, cartas y la traducción palabra por palabra del poema 101 de Catulo. Flota (2016) reúne cuadernillos sueltos que pueden leerse en cualquier orden.
También escribe para la escena. Su traducción de la Antígona de Sófocles se estrenó en el Grand Théâtre de Luxembourg, con Juliette Binoche y dirección de Ivo van Hove. La producción del Barbican de Londres se grabó con cámaras para su difusión. Fue, por tanto, una obra de teatro filmada, no una película de ficción.

Una voz que sigue escribiendo
Carson reveló hace dos años en un ensayo en la London Review of Books que padece párkinson. La enfermedad afecta profundamente a su caligrafía y entorpece su proceso creativo.
La escritora Joyce Carol Oates, que coincidió con ella en Princeton, destacó su imaginación inclasificable. El crítico argentino Lucas Llach, admirador suyo, escribió en X que es probablemente la escritora más rara que ha ganado un Nobel.
Un nombre conocido en la prensa rusa
Para el público rusohablante, Carson no es una desconocida en las quinielas. Ya en 2019 Rossískaya Gazeta la situaba en cabeza de las apuestas. En 2022 The Insider la incluía entre los aspirantes, junto a Ludmila Ulítskaya. Este año las apuestas se han convertido por fin en galardón. La Academia premia a alguien que trabaja con lo muy antiguo y lo muy actual a la vez. Carson ha demostrado que un papiro roto, un mito o una elegía familiar pueden decir algo nuevo si se les cambia la forma.

